Sunday, November 11, 2012

La trágica noche del 31 de Octubre.

Ha pasado ya más de una semana desde la trágica noche de Halloween en el Madrid Arena,  y quería dedicar unos momentos a este terrible suceso.

Era miércoles, empezaba un largo puente y la noche prometía mucho. Yo iba con casi todos mis amigos del cole de toda la vida, un amigo de la uni, un montón de amigos de amigos, y muchísimos otros amigos y conocidos que me fui encontrando allí.
Todos teníamos muchas ganas de fiesta, y realmente el gran Aoki no decepcionó. Me lo pasé super bien; música y compañía insuperables. Pero, cual fue mi sorpresa al levantarme la mañana siguiente y enterarme por mis padres, primero, y posteriormente por todos los medios de comunicación y redes sociales, que habían muerto tres chicas en ese mismo evento, y que había otras dos ingresadas de gravedad.

Realmente, la gravedad del asunto no la conseguí asimilar hasta bien avanzado el día. Fotos, comentarios y testimonios se sucedieron a lo largo de ese día, y los siguientes y empecé a darme cuenta de la magnitud de lo acontecido. Ni mis amigos ni yo fuimos conscientes en ningún momento de la avalancha. Yo, debí ser muy afortunada, porque en ningún momento de la noche me encontré en un mogollón, ni en ninguna cola si quiera, ni al entrar, ni al salir. No presencié ninguna pelea. Mi noche no tuvo absolutamente ningún contratiempo. Entré para ver a Aoki; estábamos en la parte de abajo, muy cerca del escenario. Había mucha gente, pero lo normal de estos eventos tan masificados, y en ningún momento me sentí agobiada. 

Cuando, a la mañana siguiente, vi las fotos y los vídeos, se me puso la piel de gallina. Me paré un minuto a pensar y realmente, podríamos haber sido cualquiera de nosotros. Iba acompañada de personas muy importantes para mi, y me horroriza pensar que podrían haber sido cualquiera de ellos. Pensar que salimos todos juntos una noche de fiesta y a la mañana siguiente ya no existe ese "todos" porque ya no están.
  O quizás podría haber sido yo. Podría haber salido esa noche y no haber vuelto nunca más. Mis padres y mis hermanos, esperándome en casa. Mis amigos, mis planes, mis sueños, mis ideas, hubieran acabado esa noche. Mis carreras por estudiar, mis proyectos por realizar, mis momentos por experimentar, mis amores por vivir... todo, todo se hubiera esfumado de un plumazo, igual que se esfumaron los de aquellas chicas la trágica noche del 31 de octubre.

De esta amarga noche se sacan algunas conclusiones y cada cual más triste que la anterior. 
Quizás, la peor sea que en la escala de valores de esta sociedad sigue estando el dinero por encima de la vida
Se superó el aforo del Madrid Arena, se vendieron y revendieron entradas repetidas, se escatimó en seguridad, no se realizó ningún tipo de control a la entrada y se permitió la entrada a cualquier menor de  edad... El recinto, además, no contaba ni con los permisos ni con las medidas de seguridad pertinentes. Y todo esto, ¿por qué? Porque poderoso caballero es don dinero, y hoy en día no importa que esté en juego la vida de alguien, si hay un beneficio económico de por medio. El afán recaudatorio ha enloquecido a esta ya corrompida sociedad.
Empresa organizadora y Ayuntamiento están ahora mismo discutiendo quién es el responsable de la tragedia, pero nada les preocupa las familias destrozadas que esta ha dejado, sino la repercusión económica, política y mediática que dicha tragedia va a tener en sus propios intereses. 

Desde aquí solo me queda expresar mi más sentido pésame a las familias afectadas, mandarles todo mi ánimo y fuerza en estos duros momentos que sin duda ya les han marcado para siempre. 
Y, por supuesto, dar gracias a Dios por seguir aquí, porque aquella noche no terminara todo. Dar gracias a Dios por seguir rodeada de todos mis seres queridos. Tengo mil y un motivos para estar agradecida, hoy y siempre

Como punto y final a esta reflexión me gustaría hacer un llamamiento a vuestras conciencias y pedir tan solo una revisión de vuestras prioridades. Sólo podremos mejorar esta sociedad degenerada en la que vivimos si conseguimos mejorarnos a nosotros mismos. Lucha por tus valores, defiende tus ideales, mantén presentes tus principios. Sé fiel a ti mismo, no te dejes arrastrar.

No pienso que una sociedad mejor sea una utopía.
No pienso que un mundo mejor sea una utopía.
Podemos si queremos.

☮, ♥
 Amaia

3 comments:

  1. Conmovedor, Amaha.
    Gracias por tu reflexión, cargada de sensibilidad y fuerza. Esta corrompida sociedad es un poquito mejor sólo por tener a gente que piensa como tú.
    - E

    "Sé el cambio que quieres ver en el mundo" - Gandhi

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